Hola. Aquí diseñamos calma.
Soy Christian, fundador de Silvestra.
Si has llegado hasta aquí, seguramente buscas poner algo de verde en tu vida, pero sin las complicaciones habituales.
Déjame contarte brevemente cómo un ingeniero acabó cambiando el teclado por la tierra en un taller de Sevilla.
Del código a la raíz
Durante años viví pegado a una pantalla.
Soy ingeniero industrial y trabajé diseñando software en Dublín, Ámsterdam y Barcelona. Mi trabajo consistía en coger problemas complejos y diseñar soluciones sencillas y visuales. Vivía rápido, conectado y lejos del campo.
Hasta que decidí parar.
Colgué el portátil, viajé con una mochila por Asia y América para resetear, y acabé volviendo a lo esencial: a mi origen en Sierra Morena.
Aquí, cuidando el huerto y aprendiendo permacultura, entendí que la naturaleza es el mejor sistema de diseño que existe.
Ingeniería y Diseño
Silvestra nace de unir mis dos facetas.
Me di cuenta de que un Jardín Eterno es el diseño perfecto: te da toda la belleza de la naturaleza eliminando la parte difícil (el mantenimiento).
En cada pieza aplico lo que sé:
- Ingeniería: Calculo las capas de sustrato y humedad para que el ciclo del agua sea autónomo y la planta no se muera.
- Diseño: Compongo el paisaje para que sea visualmente limpio, equilibrado y quede bien en cualquier rincón de tu casa.
El resultado no es solo decoración. Es un sistema vivo diseñado para funcionar solo.
Taller, no fábrica
Esto no es un almacén logístico. Es un taller artesano.
No tengo estanterías con stock acumulando polvo. Trabajo bajo pedido.
Cuando compras tu terrario:
- 1. Selecciono el vidrio y las plantas más sanas una a una.
- 2. Preparo el ecosistema capa a capa.
- 3. Tallo y ajusto a mano la tapa de corcho natural de nuestros alcornoques.
Por eso tardo unos días en enviártelo. No es lentitud, es control de calidad. Necesito asegurarme de que el ecosistema está estable antes de que salga de viaje.
No estás solo
Mi trabajo no termina cuando sale el paquete. Estos terrarios están diseñados para durar años. Me encantará saber que una parte de mi taller vive ahora en tu salón y, si alguna vez tienes dudas sobre cómo está tu ecosistema, escríbeme.
Detrás de esta web no hay un algoritmo, estoy yo. Gracias por apoyar el comercio local y el trabajo hecho con calma.
Bienvenido al bosque.